Marienbad
Entre la realidad y la ilusión, la huella del pasado y el presente en el que nos desenvolvemos. El año pasado en Marienbad (L’annè derniere a Marienbad, 1961) se sitúa en la brecha que separa un tiempo de otro, una acción de su repetición. Como en muchos de los films realizados por Alain Resnais, lo interesante no es tanto el recuerdo de los acontecimientos como la acción de recordarlos. Lo que importa es la transmisión y no el propio recuerdo, la forma mediante la cual se consigue recordar un suceso que permanece oculto bajo una huella semi-borrada en la memoria. En Hiroshima mi amor (Hiroshima Mon Amour, 1959) el doloroso recuerdo de un amor quebrado catalizaba, de un modo fantasmal, la relación de amor de los dos desconocidos; en Muriel (Muriel ou le temps d’un retour, 1963) era la grabación de una película sobre los excesos de poder en la guerra de Argelia la que levantaba acta de un pasado imborrable.
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