El estado de las cosas


categoria archivos

La siguiente es una lista de todos los artículos de el/la Cine categoría.

Terror Cinema

Con motivo de su reciente salida al mercado, os dejo una entrevista con Juan Andrés Pedrero, colaborador de Pasadizo y autor del libro Terror Cinema.

Más en Pasadizo


II concurso Pasadizo de críticas 2008

Pasadizo.com convoca la II Edición del Concurso de Crítica Cinematográfica entre todos sus lectores y visitantes, con el objeto de mantener siempre vivo el contacto directo con el aficionado.

BASES

1. Puede participar cualquier persona de cualquier país, con textos en lengua castellana.

2. El certamen está dotado con un único premio consistente en el siguiente lote de libros de la Editorial Calamar:
-Hammer, la casa del terror (Juan M. Corral)
- Casas Malditas. La arquitectura del horror (Ángel Gómez Rivero)
-La espada mágica. El cine fantástico de aventuras (Carlos Aguilar)
-Godzilla. Edición 50 aniversario (Ángel Sala)
-Sam Raimi. De la transgresión al neoclasicismo (Varios autores).

3. Los textos habrán de ser reseñas críticas de una película, actual o pasada, de temática de terror, fantasía o ciencia ficción, en la estructura habitual con que se publican en la web. Los textos habrán de ser inéditos y no haber sido publicados con anterioridad en cualquier medio de difusión.

4. El texto habrá de presentarse escrito en formato de letra Times New Roman 12 a un espacio, con doble espacio entre párrafos, y con una extensión mínima de una página Word y máxima tres páginas.

5. Los textos se enviarán por e-mail a concursocriticas@gmail.com como documento adjunto, indicando en el mensaje principal nombre, apellidos y dirección postal del participante.

6. Sólo se admitirá un texto por persona.

7. El plazo de presentación finalizará el 31 de mayo de 2008 a las 23.59.

8. El jurado estará compuesto por los seis colaboradores de pasadizo.com que se relacionan: Oscar Brox - Iván M. Sanmartín Eirín - Francisco Javier Almenar Rivero - Juan A. Pedrero Santos - Santiago López-Pastor Rodríguez - Carlos Díaz Maroto.

9. El fallo del jurado se dará a conocer el día 16 de junio de 2008 en la portada de pasadizo.

10. El fallo del jurado será inapelable, pudiendo quedar el premio desierto.

11. La entrega del premio tendrá lugar en breves semanas tras la publicación del fallo, y se enviará al premiado por correo o mensajería.

12. Pasadizo.com publicará la reseña ganadora, así como los textos que, no habiendo sido premiados, se consideren de interés, y cuando traten de películas no reseñadas anteriormente en la web.

13. Los textos, tanto premiados como no premiados, siguen perteneciendo a sus autores en su integridad, pudiendo hacer con ellos lo que vieran oportuno, como su publicación a posteriori en otras webs o medios.

14. La participación en el concurso supone la aceptación de estas bases, las cuales podrán sufrir modificaciones previo aviso de la organización.


Jornadas sobre cultura japonesa. Satoshi Kon

El Aula de cinema de la Universitat de València va a dedicar sus IV jornadas sobre cultura japonesa a realizar una retrospectiva sobre Satoshi Kon. Las jornadas estarán estructuradas en cuatro días (25, 26, 28 y 30 de abril) en los que se combinarán conferencias y mesa redonda con la proyección de algunos de los títulos que componen la filmografía de Kon.

Como el proyecto lo merecía, contaremos con la presencia de Roberto Alcover y Tonio L. Alarcón, que participarán tanto en el ciclo de conferencias como en la mesa redonda -que tendrá lugar el sábado 26, a partir de las 17:00- sobre Paranoia Agent, de la que se pasarán a continuación los cuatro primeros episodios.

La programación final queda definida del siguiente modo:

Viernes 25, a las 17:00.

Presentación de las jornadas y conferencia inaugural a cargo de Roberto Alcover. A continuación se pasará el film Millenium Actress (Sennen Joyu, 2001).

Sábado 26, a las 17:00.

Mesa redonda con la participación de Roberto Alcover y Tonio L. Alarcón. A continuación se pasarán los cuatro primeros episodios de Paranoia Agent (Mousou Dairinin, 2004).

Lunes 28, a las 17:00.

Conferencia a cargo de Óscar Brox. A continuación se pasará el film Perfect Blue (1997).

Miércoles 30, a las 17:00.

Conferencia a cargo de Luis Pérez. A continuación se pasará el film Paprika: Detective de los sueños (Paprika, 2006).

Todas las sesiones se llevarán a cabo en el aula magna del edificio La Nau (c/Universidad, 2), situado en pleno centro de Valencia, cerca de las paradas de metro de Colón y Xàtiva.

Desde el Aula de cinema, esperamos que os interese la programación que hemos preparado y acudáis a las sesiones, que por supuesto serán de entrada libre.  Valdrá la pena.

 


Jeepers Creepers

Os dejo un breve texto sobre el díptico de Victor Salva. Espero que os interese.

 Más en Pasadizo


Dossier 2007

Hacía tiempo que no actualizaba y, en fin, a falta de tener alguna cosa mejor que postear, os dejo el Dossier que la web Pasadizo.com ha elaborado con todo lo que ha dado de sí el año 2007. La polémica está asegurada.

Dossier Pasadizo


Redacted

Más de treinta años detrás de las cámaras han servido a Brian De Palma para ser calificado como un cineasta manierista o relativamente frívolo. Quizá por una excesiva pereza intelectual no se ha querido ver más allá de la figura de realizador preocupado por la construcción y el desarrollo de las imágenes, obviando el contenido que con tanto mimo rellena ese constructo visual. De Palma no sólo construye, sino que también es capaz de esgrimir una reflexión en torno a la fuerza de las imágenes insertadas en un entorno ficticio, que ulteriormente ponga en cuestión la autenticidad de las cosas y la posibilidad de mantener un discurso de verdad.

Más en Pasadizo


Marienbad

Entre la realidad y la ilusión, la huella del pasado y el presente en el que nos desenvolvemos. El año pasado en Marienbad (L’annè derniere a Marienbad, 1961) se sitúa en la brecha que separa un tiempo de otro, una acción de su repetición. Como en muchos de los films realizados por Alain Resnais, lo interesante no es tanto el recuerdo de los acontecimientos como la acción de recordarlos. Lo que importa es la transmisión y no el propio recuerdo, la forma mediante la cual se consigue recordar un suceso que permanece oculto bajo una huella semi-borrada en la memoria. En Hiroshima mi amor (Hiroshima Mon Amour, 1959) el doloroso recuerdo de un amor quebrado catalizaba, de un modo fantasmal, la relación de amor de los dos desconocidos; en Muriel (Muriel ou le temps d’un retour, 1963) era la grabación de una película sobre los excesos de poder en la guerra de Argelia la que levantaba acta de un pasado imborrable.  

Más en Pasadizo


La moral del moderno Prometeo

Como una forma de work in progress sobre el cine de Fisher, os dejo el inicio del texto publicado esta misma mañana.

Uno de los aspectos del cine realizado por Terence Fisher que genera mayor interés, además de su trabajo de puesta en escena desde dentro, es decir, “respetando los detalles mientras el conjunto es transformado”, es el que tiene que ver con el posicionamiento moral que subyace a cada una de sus propuestas. Quizá el hecho de haber gozado de mayor continuidad en su labor al frente de la serie Frankenstein, para la que realizó cinco películas, y la ventaja que le permitió mostrar una constante evolución en fondo y forma en su discurso cinematográfico alrededor de la figura literaria creada por Mary W. Shelley -sin por ello desmerecer su excelente aportación al mito vampírico-, sea un factor determinante a la hora de desplazar el peso de la reflexión moral del vampiro al moderno prometeo. En este sentido, el propio Fisher comentaba su preferencia por la figura del doctor y su criatura, como señala la siguiente declaración: “Creo que prefiero Frankenstein a Drácula, lo encuentro más interesante. La visión del mundo que permite es más rica. Por supuesto, existen paralelismos entre los dos monstruos. ¿Qué es un vampiro sino un ser que en el origen ha sido otra persona y que obedece ahora a una fuerza misteriosa que no puede controlar? El monstruo creado por Frankenstein era un hombre, exactamente varios hombres, ya que está formado por la carne y los huesos de otros hombres. He aquí un paralelismo. Hay otro a desarrollar: El fracaso inevitable tanto de Drácula como de Frankenstein”.

Más en Pasadizo


Sympathy for Lady Vengeance

El viernes se estrenó, tras una espera de dos años, la última parte de la –artificial- trilogía de la venganza realizada por el surcoreano Park Chan-Wook. Para aquellos que no la hayáis visto, y para los que quieran leer poco, dejo aquí la introducción. 

La potente industria cinematográfica que albergan países como Japón, Corea del sur, China o Tailandia ha supuesto, en los últimos veinte años -la cifra puede variar según el experto consultado- el paradigma cinematográfico que ha salvado del ensimismamiento a la industrial del arte y la diversión. El engañoso (re)descubrimiento operado por la intelligentsia crítica ha cristalizado en una serie de etapas en las que se ha pasado de la curiosidad antropológica -los viajes organizados por la redacción de Cahiers en los primeros años ochenta- al efecto kimono, que nubla la visión del especialista ante tan exóticos artefactos.  

De este modo, la situación actual ofrece un saldo negativo en lo que al juicio en torno a estas cinematografías se refiere. De forma interesada y tendenciosa, se ha vuelto a reeditar esa manipulación crítica que potencia una forma casi exclusiva de leer las obras, en las que prima una lectura basada en la innovación vanguardista que siempre mira hacia adelante -una forma como otra cualquier de decir que olvida los viejos postulados y, en la medida de lo posible, intenta innovar-; o una coartada intelectual de radio limitado que se dedica a tratar los viejos temas como material de derribo empleado en clave del sistema de valores y la sociedad actuales -post, hiper, o ultramoderna-.  

El cine de Park Chan-Wook no es ajeno a esta catalogación y, por tanto, no sería difícil echar mano de una dicotomía tan maniquea como la de obra maestra/basura para analizarlo. Esto, además de impulsar una reflexión en torno a la cantidad de obras maestras que se han producido en los últimos años, lleva directamente a preguntar por la obra en sí, alejada de las tendencias y la impostura crítica; centrada, pues, en los objetivos y el discurso cinematográfico de su autor. 

Más en Pasadizo  


Grindhouse

Esta semana se estrena Planet Terror, de Robert Rodríguez. Por ello, no viene mal rescatar la reseña que escribí en su momento sobre Grindhouse y que acaba de ser publicada íntegramente en Pasadizo.

Para todos los que no hayan visto ambos films, voy a dejar sólo la breve introducción que escribí.

Grindhouse ha generado una polémica elevada a nivel de protesta general debido a la absurda decisión de su compañía distribuidora que, en un arranque de poca lucidez y mucho marketing, ha decidido enviar cortada, dividida en dos films la originalmente concebida por Tarantino y Rodríguez como un film unitario plagado de guiños, homenajes y muestras de las B movies que consumían en su adolescencia -más Tarantino que Rodríguez, todo sea dicho-. El motivo, según la excusa oficial, ha sido que el público europeo carecía de la tradición de ese tipo de cines de barriada que en USA sí existen y están más acostumbrados, algo curioso, cuando no directamente insultante, puesto que precisamente en esas ciudades con tanta tradición por ese tipo de cines Grindhouse ha fracasado y, encima, según los analistas, en casi todas las proyecciones la gente recogía los trastos nada más finalizar la primera parte de los dos films previstos convencidos de que la proyección había finalizado. 

Polémicas al margen, quizá no sea una mala idea el haber dividido ambos films ya que, mirada como film unitario, Grindhouse es un trabajo muy irregular, excesivo e hiperbólico por momentos, que no acaba de empastar todo ese collage de texturas audiovisuales tan bien como podría haber sido si sus artífices no hubieran gozado de carta blanca para hacer todo aquello que les apeteciese y que, en momentos puntuales del film, contribuye a una saturación total de ideas, referencias más o menos afortunadas y pesados ejercicios de auto-complacencia cinematográfica.  

De todas formas, Grindhouse arrastra la pesada sombra de ser un mero exploit realizado para sacar tajada a una forma de ver cine que los multiplex han ido eliminado con su crecimiento exponencial en las grandes ciudades. Así, no es difícil pronosticar que en breve, gracias al espaldarazo como productor de Tarantino o algún otro incondicional del género, comiencen a proliferar las double features de films con presupuestos irrisorios y tramas poco elaboradas que intenten explotar el viejo sabor de los films setenteros y ochenteros de terror y violencia, de un modo análogo a la operación quirúrgica de implantación en el colectivo cinematográfico norteamericano que hizo Tarantino con los films de Lucio Fulci -convertir cine malo en cine cool objeto de moda o tendencia cinematográfica; una suerte de explotación- y otros guerrilleros del cine menos elaborado, como si a fuerza de pregonar sus bondades fuera a hacerlos mejores directores de lo que en su momento fueran. 

La operación lavado que han llevado a cabo Rodríguez y Tarantino de todos esos mitos de la subcultura converge en un film diferente y por ello digno de ser visto, con momentos de auténtico genio -casi siempre, cortesía de Tarantino- y concesiones al gore deliberadamente impactante -cortesía de Rodríguez y la KNB- aderezado por un puñado de trailers falsos que en algunos casos -Werewolf women of the SS, Thanksgiving o Don’t- superan con creces la calidad de las propuestas desarrolladas en formato largo.

Más en Pasadizo